No se trata de estar siempre enamorados a tope, se trata de no soltarse, de elegirse cada día sabiendo que quizá hay mejores opciones allá afuera, pero nadie tan increíble como quien está a tu lado.
En las relaciones, no es cuestión de evitar las peleas, los conflictos o los malentendidos. Lo esencial es que estos nunca sean más grandes que las ganas de remediarlo todo, de no tener miedo a ensuciarse las manos y coser lo que se ha roto, si es que la tela es suficiente.
Porque el verdadero amor no huye de los problemas, los enfrenta.
Cada mañana, al despertar, decides estar con esa persona que has elegido. No se trata de si vendrá alguien mejor, sino de luchar por ese alguien que ya tienes y jamás olvidar los nervios tan bonitos que sentías en las primeras citas, en las primeras risas y en las primeras canciones. Esos pequeños momentos que cimentaron la relación son los que deben recordarse y valorarse siempre.
No se trata de estar con la persona correcta desde el inicio, sino de que cualquier persona se vuelva la correcta con detalles, acciones, cariño, apoyo y constancia.
Construir un amor verdadero es como edificar una casa, tabique a tabique, palmo a palmo, hasta que un día te des cuenta de que tienes enfrente una casita hecha para refugiarse solo los dos.
El amor no se basa en una silueta pronunciada, una sonrisa simétrica o rasgos perfectos.
Se trata de quién te hace sentir fuera de este planeta con una palabra, una caricia y una mirada. La belleza física puede desvanecerse, pero el vínculo emocional es lo que perdura.
No se trata de mariposas, sino de estabilidad, calma y tranquilidad.
Cambia los amores fugaces, pasajeros e intensos por llenarte el pecho de atardeceres y días de campo colmados de paz. Porque guerras las brinda cualquiera, pero la paz y la estabilidad son regalos valiosos en una relación.
El amor no se trata de ser cursi o de discursos trillados llenos de promesas y eternidades. Se trata de besar en la frente, de llegar sin aviso, de estar y de quedarte, quedarte junto a esa persona.
Los pequeños gestos cotidianos son los que construyen una relación sólida y duradera.
Si estas palabras han resonado contigo y deseas profundizar en cómo construir una relación fuerte y duradera, te recomiendo el libro "Los Cinco Lenguajes del Amor" de Gary Chapman.
Este libro te ayudará a comprender cómo expresar y recibir amor de manera que fortalezcan tu vínculo con esa persona especial.
PD. Comparte este email con alguien que valoras en tu vida y hazle saber cuánto aprecias su presencia.
PD2. El amor verdadero no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es.
TransformaciónDiaria - Jaime G.
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A los 17 años entendí que trabajar para otras personas no era la vida que quería. Soñaba con trabajar desde casa cuando casi nadie lo hacía, disponer de mi tiempo y dedicarme a algo que me gustara.
Con los años descubrí que la libertad exterior —tiempo, dinero, trabajo o viajar en autocaravana— necesita una base interior: criterio propio, límites claros y relaciones en las que compartir sin dejar de ser tú.
Eso es lo que comparto en cada artículo y en las reflexiones diarias por email.
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